Ni una menos: un miércoles de marcha contra la violencia de género, con el dolor a cuestas
A 11 años de la primera movilización, la concentración en Mar del Plata comenzará en a las 17 en Luro e Yrigoyen. Los reciente femicidios de las adolescentes Agostina Vega y Dulce María Beatríz Candia volvieron a exponer el crecimiento de la violencia machista y de la inacción estatal
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La undécima marcha nacional “Ni una Menos”, en contra de la violencia de género, estará cargada con el dolor de los recientes femicidios de dos adolescentes que expone el desamparo estatal y la inacción de la Justicia. En Mar del Plata la concentración comenzará a las 17 en Luro e Hipólito Yrigoyen.
La movilización de este año lleva en bandera los nombres de Agostina Vega (14 años, Córdoba) y Dulce María Beatriz Candia (17 años, Misiones). Ambas adolescentes habían desaparecido y sus cuerpos fueron hallados sin vida en los últimos días. El caso de Agostina generó una profunda indignación social al confirmarse que el femicida, Claudio Barrelier —ex pareja de su madre— ya contaba con antecedentes judiciales por violencia y amenazas, pero gozaba de libertad condicional.
A 11 años de aquella histórica jornada del 3 de junio de 2015 que unió a todo el país bajo el grito de Ni Una Menos, las calles de Argentina vuelven a llenarse de indignación. No es una marcha más: la convocatoria número 11 ocurre en un clima de extrema preocupación por la continuidad de la violencia machista y el abandono de las políticas públicas de prevención.
Los datos no son simples números, son vidas. Según los registros actualizados de los observatorios feministas, la frecuencia de los crímenes de género en el país sigue siendo alarmante.
Frecuencia letal: Se comete un femicidio aproximadamente cada 31 horas en el territorio nacional.
Vínculo con el agresor: En más del 60% de los casos, los femicidas pertenecen al círculo íntimo de la víctima, lo que demuestra que el peligro suele estar en el propio hogar.
Huérfanos de la violencia: Decenas de niños, niñas y adolescentes han perdido a sus madres en lo que va del año, quedando desamparados tras los crímenes.
Las niñas y mujeres en peligro: Los casos de Agostina y Dulce reabren el debate sobre la alarmante desprotección de las infancias y adolescencias frente a los agresores sexuales y la falta de alertas tempranas efectivas.
El reclamo central apunta directamente a las instituciones. Organizaciones sociales y familiares de las víctimas denuncian un desmantelamiento sistemático de las herramientas de asistencia y prevención de la violencia de género, sumado a una Justicia que no atiende las denuncias previas.
La impunidad, la falta de perspectiva de género en las fiscalías y los presupuestos congelados para las áreas de asistencia telefónica y refugios agravan la problemática. Mañana, las calles de todo el país volverán a exigir presupuesto real, una reforma judicial y un compromiso para que el "Nunca Más" a la violencia de género sea una realidad.
Si sufrís violencia de género o conocés a alguien que la padezca, comunicate de manera gratuita las 24 horas a la Línea 144.