Se realizó la jornada de trabajo para crear el programa de recolección de medicamentos pos consumo
Convocada por decreto del Concejo Deliberante, la mesa de debate multisectorial busca dar un tratamiento seguro a los fármacos vencidos o en desuso que quedan en los hogares. Alertas por contaminación ambiental, resistencia bacteriana y el mercado negro.
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El consejo puso en agenda un debate clave para abordar una problemática que cruza de forma directa la salud pública, la seguridad social y la preservación ecológica. A través del Decreto Nº 2.895/26, se llevó a cabo la primera de las tres Jornadas de Trabajo planificadas para la "Elaboración del Programa Municipal de Recolección de Medicamentos Pos Consumo". El encuentro, que abrió un ciclo de reuniones que continuarán desarrollándose dentro de un plazo de sesenta días, estuvo presidido por la concejal Eva Ayala y reunió a un amplio abanico de especialistas del sector sanitario, académico y ambiental para diseñar una respuesta conjunta al vacío legal sobre el destino de los remedios descartados por particulares.
Al abrir formalmente las deliberaciones, Ayala remarcó que el objetivo central es construir un espacio de incidencia real frente a una situación que requiere la intervención concatenada de varios actores sociales, planteando el interrogante de cómo se debe gestionar técnicamente la disposición final de estos elementos. Los organizadores del evento fundamentaron la convocatoria en la urgente necesidad de retirar de circulación y destruir de forma efectiva los medicamentos vencidos, caducados o en desuso que se encuentran acumulados en las viviendas de los vecinos, así como también establecer canales formales para la recuperación y eventual redistribución segura de aquellos fármacos domiciliarios que no llegaron a ser utilizados pero conservan su vigencia óptima.
Durante la jornada se expusieron preocupantes argumentos farmacológicos y ambientales que justifican la intervención del Estado. Los especialistas advirtieron que, una vez superada la fecha de caducidad, los componentes pierden eficacia y pueden desarrollar compuestos químicos capaces de generar efectos adversos graves en el organismo humano. Asimismo, a nivel ambiental, se citó una investigación científica publicada en Environmental Exposure que demuestra que el desecho de antibióticos en rellenos sanitarios convencionales fomenta la aparición de bacterias superresistentes, las cuales pueden transformarse en biopartículas minúsculas transportadas por el aire en forma de "bioaerosoles" e inhaladas por seres vivos, contaminando napas de agua y el entorno natural de manera evitable.
Otro de los puntos álgidos del debate estuvo vinculado a las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alertan sobre el peligro de que los remedios domiciliarios terminen alimentando circuitos ilegales. De acuerdo con los datos presentados, el mercado negro de medicinas representa alrededor del 10% a nivel mundial. La estadística señala que del total de unidades que vencen anualmente, las farmacias devuelven un 70% a los laboratorios, pero el 30% restante queda habitualmente en posesión de los hogares de los ciudadanos. Los impulsores de la jornada enfatizaron que la Ley Nacional Nº 24.051 de Residuos Peligrosos no proporciona un marco completo para el tratamiento de estos desechos en manos de particulares, por lo que resulta indispensable que el municipio brinde asesoramiento y gestión segura, tomando como referencia normativas exitosas ya sancionadas en localidades como Rosario, La Plata, Tucumán y Comodoro Rivadavia.
De la mesa técnica participaron activamente concejales y asesores de diversas bancadas junto a autoridades de los colegios de Farmacéuticos y de Médicos, profesionales de sociedades científicas, representantes de cooperativas de acompañamiento terapéutico, directivos de facultades de Ciencias de la Salud, funcionarios de la Secretaría de Salud local, personal del Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR) y miembros del área de Desarrollo Social, quienes aportarán sus miradas operativas en las próximas mesas de trabajo para consolidar el texto del proyecto de ordenanza final.