Fin de una era para los celulares: la normativa que obligará a que las baterías sean extraíbles desde 2027
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La Unión Europea implementará una medida histórica para combatir la basura electrónica y facilitar los arreglos caseros. Aunque la regla regirá en el viejo continente, el rediseño de los equipos impactará de lleno en el mercado argentino.
La forma en la que usamos, compramos y arreglamos nuestros teléfonos inteligentes está a punto de dar un giro radical. A partir de 2027, entrará en vigencia en la Unión Europea una nueva reglamentación que obligará a todas las empresas fabricantes a diseñar smartphones con baterías fácilmente reemplazables.
La normativa apunta a dar respuesta a un problema ambiental que crece a pasos agigantados año tras año: la acumulación de residuos electrónicos y la vida útil cada vez más corta de los dispositivos, un fenómeno conocido como obsolescencia programada.
¿Qué cambia concretamente a partir de 2027?
El nuevo reglamento europeo marca el posible fin de los diseños “cerrados” o unibody que hoy dominan absolutamente el mercado tecnológico. Estos modelos actuales obligan al usuario a acudir a un servicio técnico especializado para cambiar una simple batería, lo que muchas veces termina siendo excesivamente caro o desincentiva la reparación, empujando a la compra de un equipo nuevo.
A partir de la nueva normativa, todos los celulares deberán:
• Tener baterías extraíbles por el usuario: Se deberán poder cambiar en casa y sin necesidad de utilizar herramientas complejas.
• Mayor durabilidad: Las baterías tendrán que soportar más ciclos de carga sin degradarse rápidamente.
• Diseño modular: La arquitectura interna del dispositivo deberá estar pensada para facilitar su reparación general.
El antecedente: el "derecho a reparar"
Esta iniciativa no es un hecho aislado, sino que forma parte de una estrategia mucho más amplia. En 2021, el bloque europeo ya había dado un paso fundamental al aprobar el llamado “derecho a reparar”. Esa ley obliga a los fabricantes a garantizar repuestos durante al menos 10 años, ofrecer manuales de reparación de acceso público y diseñar productos que puedan desmontarse con herramientas comunes.
Sumado a esto, desde 2025 los dispositivos electrónicos ya incluyen etiquetas obligatorias que informan al consumidor sobre su eficiencia energética, su durabilidad estimada y su índice de facilidad de arreglo.
El impacto global y su llegada a la Argentina
Si bien la ley fue sancionada en Europa, el cambio afectará a todos los gigantes tecnológicos (como Apple, Samsung, Motorola, entre otros). Como en la industria móvil los costos de producción se optimizan unificando líneas de ensamblaje a nivel global, es un hecho que las marcas no fabricarán un celular "abierto" para Europa y uno "cerrado" para el resto del mundo.
Por esta razón, se espera que estas modificaciones arquitectónicas no tarden en llegar a la Argentina. Para los usuarios locales, el beneficio será directo y tangible: celulares más duraderos, un ahorro significativo en gastos de servicio técnico, la comodidad de cambiar la batería en casa y, fundamentalmente, una gran reducción del impacto ambiental .